Clínicas deportivas en Santo Domingo y Santiago confirman que el deporte escolar, bien dirigido, no es recreo: es futuro, disciplina y país
Si alguien todavía duda de dónde nacen los grandes atletas dominicanos, que mire hacia las aulas… y hacia las canchas escolares. Esta semana, el Instituto Nacional de Educación Física (INEFI) volvió a dar una demostración práctica de por qué la educación física y la recreación escolar no son un “extra” del sistema educativo, sino una pieza estratégica para formar ciudadanos saludables, disciplinados y con sueños grandes. Con su programa “Recreándome con INEFI”, la institución realizó una intensa jornada de clínicas deportivas en centros educativos de Santo Domingo y Santiago, impactando a cientos de estudiantes con entrenamientos formativos en múltiples disciplinas.
En la capital, fueron beneficiadas escuelas del Ensanche La Fe como Fidel Ferrer y Víctor Estrella Liz—, además del Liceo Experimental de la UASD y el Politécnico Hermanas Mirabal. Allí se impartieron clínicas de ajedrez, baloncesto, bádminton, boliche, boxeo, judo, karate, tenis (de campo y de mesa) y voleibol, guiadas por figuras y técnicos con experiencia real, capaces de inspirar desde el ejemplo.
Y en Santiago, el INEFI se hizo sentir como debe ser: presencia territorial, apoyo directo y formación con sentido. La Escuela Genaro Pérez, en el sector El Ensueño, recibió una clínica de baloncesto dirigida por entrenadores reconocidos, con un enfoque que va más allá del drible: disciplina, trabajo en equipo y valores.

Desde el portal Nuestras Instituciones Públicas, que analiza, informa y reconoce el trabajo institucional de la República Dominicana, es imposible pasar por alto lo que está ocurriendo con INEFI bajo la dirección de Alberto Rodríguez: ha colocado a la institución en el mapa de la recreación y el deporte escolar, pero no con discursos, sino con acción continua. Esto es trascendente porque INEFI está trabajando justo en la cuna donde se forman los atletas del mañana: la escuela, el patio, la cancha comunitaria vinculada al centro educativo.
La fuerza del programa “Recreándome con INEFI” es su lógica simple y poderosa: llevar oportunidades a donde están los niños, no esperar que los niños puedan llegar a las oportunidades. Por eso también vemos jornadas simultáneas y acciones formativas que integran técnicos docentes, atletas referentes y entrega de utilería, conectando la educación física con el desarrollo deportivo real. En días recientes, INEFI incluso realizó actividades simultáneas en el Distrito Nacional y Santiago, incluyendo una asamblea con técnicos en la UASD, clínicas con exselección nacional y jornadas coordinadas en el Cibao.
Lo que está haciendo INEFI tiene un valor nacional por tres razones claras: primero, prevención (menos ocio improductivo, más hábitos saludables); segundo, equidad (talento hay en todos los barrios y escuelas, solo falta quien lo active); y tercero, identidad (el dominicano se crece cuando compite con disciplina, cuando se organiza, cuando aprende a ganar y a perder con respeto).
Por eso, felicitar “Recreándome con INEFI” no es un acto de cortesía: es un acto de justicia. Porque cuando el deporte escolar se toma en serio, el país gana. Ganan las familias, gana la salud pública, gana la convivencia, gana la educación… y sí, también gana el alto rendimiento, porque los campeones no aparecen de repente: se siembran temprano.
Que estas jornadas recientes en Santo Domingo y Santiago sean vistas como lo que son: una señal de rumbo. Una institución que entiende que la recreación escolar no es un lujo. Es un método de formación humana. Y hoy, con Alberto Rodríguez al frente, INEFI está demostrando que el futuro puede entrenarse desde ya.













