El ministro de Trabajo, Eddy Olivares, afirmó que el proyecto de reforma al Código Laboral aprobado recientemente en primera lectura por la Cámara de Diputados representa un paso decisivo hacia la modernización del sistema laboral dominicano y permitirá fortalecer la seguridad jurídica tanto para los trabajadores como para el sector empresarial.
El funcionario explicó que la pieza legislativa busca adaptar la normativa vigente a las nuevas realidades económicas, sociales y tecnológicas del país, dejando atrás un marco legal que data de 1992 y que, según indicó, presenta importantes debilidades en materia de ejecución de sentencias y protección de las operaciones empresariales.
Uno de los puntos más relevantes de la reforma, de acuerdo con Olivares, es la eliminación de las distorsiones que han permitido durante años los llamados “embargos temerarios”, una práctica que, aseguró, ha generado incertidumbre y pérdidas millonarias para numerosas empresas.
El ministro sostuvo que el actual diseño procesal facilita que sentencias por montos relativamente bajos puedan derivar en acciones desproporcionadas contra compañías, afectando sus operaciones y provocando incluso la paralización de actividades productivas mediante incautaciones ejecutadas sin suficientes controles judiciales.
“Muchas empresas han sido víctimas de procesos en los que grupos irrumpen y desmantelan operaciones completas por ejecuciones relacionadas con montos mínimos. Eso crea un ambiente de inseguridad jurídica que perjudica la inversión y la estabilidad económica”, expresó.
En ese sentido, destacó que el nuevo Código Laboral incorpora mecanismos más estrictos para garantizar el debido proceso en la ejecución de sentencias. Explicó que ninguna acción de embargo podrá realizarse sin autorización previa ni sin el cumplimiento de requisitos formales, filtros legales y plazos obligatorios de notificación.
Según Olivares, estas disposiciones permitirán equilibrar los derechos de los trabajadores con la necesidad de proteger la continuidad de las empresas, evitando abusos y fortaleciendo la confianza en el sistema judicial laboral.
El titular de Trabajo aseguró además que la reforma responde a las exigencias del siglo XXI, tomando en consideración las transformaciones del mercado laboral, el crecimiento de nuevas modalidades de empleo y la necesidad de crear un clima favorable para las inversiones y la generación de empleos formales.
Indicó que el proyecto también persigue reducir conflictos judiciales, agilizar procesos y crear reglas más claras para empleadores y empleados, lo que contribuirá a una relación laboral más estable y transparente.
La iniciativa continuará ahora su curso legislativo en el Congreso Nacional, donde distintos sectores económicos, sindicales y empresariales mantienen expectativas sobre el alcance definitivo de una de las reformas más debatidas en los últimos años en República Dominicana.













