El Premio a la Evaluación e Investigación Educativa Transformadora (PREIET) 2026 no es un simple reconocimiento: es un empujón directo a la calidad educativa, a la innovación y a la evidencia que debe guiar las decisiones del Estado.
Desde el portal NuestrasInstitucionesPublicas.com, el portal privado oficial para informar y reconocer las acciones de las instituciones públicas y de sus funcionarios, saludamos y respaldamos la convocatoria nacional e internacional que acaba de abrir el Instituto Dominicano de Evaluación e Investigación de la Calidad Educativa (IDEICE) para el PREIET 2026. En tiempos donde sobran opiniones y faltan datos, una iniciativa que premia estudios con impacto real en el aula y en la gestión educativa merece aplauso, respaldo y difusión.
El IDEICE ha sido claro: este premio busca reconocer investigaciones que aporten información clave para mejorar procesos educativos y empujar transformaciones en el sistema preuniversitario. Y eso es exactamente lo que necesita el país: que la investigación deje de ser un documento archivado y se convierta en acción, en decisiones más inteligentes, en programas mejor diseñados y en resultados medibles.
En ese contexto, es justo destacar cómo avanza la gestión de Jesús Andújar al frente del IDEICE. Su enfoque ha sido coherente con la misión institucional: más evidencia, más evaluación, más impulso a la producción académica útil para el país. La apertura del PREIET 2026 reafirma una línea de trabajo que prioriza la calidad por encima del discurso, y que entiende que la educación no se transforma con ocurrencias, sino con diagnósticos serios y soluciones basadas en realidad.
Un elemento especialmente positivo de esta convocatoria es su amplitud. Se ha anunciado que, como novedad, se amplían las oportunidades para postular, permitiendo perfiles profesionales de distintas áreas, siempre que demuestren formación y vocación en investigación educativa. Esto rompe un viejo error: creer que solo un grupo reducido puede aportar. La educación es un ecosistema donde convergen currículo, psicología, gestión, tecnología, estadísticas, inclusión, evaluación y políticas públicas. Abrir el juego es fortalecer el resultado.
También es un acierto que la convocatoria sea nacional e internacional, y que incluya a investigadores dominicanos y extranjeros con trayectoria reconocida, así como a quienes residen dentro y fuera del país, siempre que sus estudios aporten a la educación preuniversitaria dominicana. Esa visión eleva el estándar y ayuda a posicionar a la República Dominicana como referente regional en evaluación e innovación educativa, un objetivo que el propio IDEICE ha colocado sobre la mesa.
Otro punto clave es la estructura de categorías, que permite reconocer tanto la trayectoria como el impacto y el talento emergente. Se contemplan categorías como Trayectoria Investigativa, Impacto Transformador, Investigador Emergente y Reconocimiento Especial. En la práctica, esto crea un mensaje poderoso: aquí se valora el trabajo sostenido, pero también se abre espacio a nuevas generaciones y a metodologías innovadoras.
La fecha límite para presentar propuestas, fijada para el 10 de agosto, debe mover a universidades, docentes, centros educativos e investigadores independientes a organizarse y participar. Este tipo de incentivos eleva la cultura de investigación, estimula la publicación con propósito y, sobre todo, crea una cantera de soluciones aplicables a la realidad dominicana.
En síntesis, el PREIET 2026 es positivo porque empuja una educación guiada por evidencia, reconoce el mérito académico con impacto, abre puertas a más perfiles y conecta el conocimiento con la transformación del sistema. Felicitamos al IDEICE y a Jesús Andújar por sostener una gestión orientada a resultados y a la mejora continua. Cuando la investigación se premia, el país aprende; y cuando el país aprende, el futuro se vuelve posible.













