EDITORIAL:ITLA y cuando democratizar la tecnología significa abrir las puertas del futuro

Como portal privado oficia en informar, observar y reconocer las buenas acciones de las instituciones públicas y de quienes tienen la responsabilidad de dirigirlas, en Nuestras Instituciones Públicas entendemos que también es parte de nuestra misión detenernos ante aquellas ejecutorias que merecen ser destacadas.

Hoy corresponde hacerlo con el Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA) y con la gestión de su rector, Jimmy Rosario Bernard.

La razón principal es contundente: el ITLA está llevando la educación tecnológica a una dimensión de mayor acceso. El rector reveló recientemente que para 2026 se contemplaban alrededor de 8,000 becas para cursos cortos y que la institución logró elevar esa proyección hasta 52,000 manteniendo el mismo presupuesto. Es un dato que, por su dimensión, merece atención y seguimiento.

Pero no estamos frente a un hecho aislado.

En agosto, el ITLA informó la adjudicación de 36,225 becas de educación continua, equivalentes al 89 % de los aspirantes de aquella convocatoria. Un elemento particularmente significativo es que el 51.3 % correspondió a mujeres, ampliando su participación en áreas tecnológicas y STEM.

La institución también ha avanzado en áreas fundamentales para la economía del futuro: inteligencia artificial, ciencia de datos, ciberseguridad, desarrollo de software, semiconductores, microelectrónica y animación digital. A esto se agregan alianzas con importantes compañías tecnológicas internacionales y el desarrollo, junto con la UASD, del primer Hub Nacional de Inteligencia Artificial Educativa.

Hay otro dato que habla por sí solo: este año el ITLA realizó la graduación de educación superior más numerosa de su historia, con 642 nuevos profesionales. La institución reportó además más de 136,000 personas impactadas mediante programas de educación continua.

¿Por qué celebramos estos resultados?

Porque democratizar la tecnología significa mucho más que entregar una beca. Significa darle a un joven de recursos limitados la posibilidad de aprender programación, inteligencia artificial o ciberseguridad; significa prepararlo para conseguir un empleo mejor remunerado, emprender, innovar y competir en una economía cada vez más digital.

República Dominicana necesita instituciones públicas que comprendan que el petróleo del presente y del futuro es también el conocimiento.

Desde Nuestras Instituciones Públicas felicitamos al ITLA, a su rector Jimmy Rosario Bernard y a todo su equipo. Reconocer una gestión pública cuando produce resultados medibles también constituye una forma de estimular la excelencia.

Que sean 8,000, 36,000 o 52,000 becas no representa solamente una estadística. Detrás de cada número puede existir un joven, una familia y una historia cuyo futuro puede cambiar gracias al conocimiento.

Y cuando una institución pública ayuda a cambiar futuros, merece que el país lo sepa.

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