SIPEN ante el desafío previsional: más formalidad laboral, mayor ahorro y pensiones sostenibles para los dominicanos

Por Ana Celia Catillo
El superintendente de Pensiones, Francisco A. Torres, plantea que la reforma del sistema debe orientarse a incrementar la densidad de cotizaciones, fortalecer la protección social y garantizar un retiro digno en un escenario marcado por una mayor longevidad y profundas transformaciones del mercado laboral.

Santo Domingo. El superintendente de Pensiones de la República Dominicana, Francisco A. Torres, afirmó que el principal desafío del sistema previsional dominicano no consiste únicamente en mejorar las futuras pensiones, sino en lograr que los trabajadores puedan acumular suficientes cotizaciones para garantizar un retiro sostenible.

Durante una entrevista en el programa Mundo del Seguro, conducido por José Manuel Vargas y transmitido los sábados a las 7:00 de la noche por Teleradio América, el funcionario explicó que, tras más de dos décadas de aplicación de la Ley 87-01, el sistema ha desarrollado mecanismos importantes para la administración de cuentas individuales, la supervisión de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y la protección de los afiliados mediante los seguros de discapacidad y sobrevivencia.

Sin embargo, reconoció que la informalidad laboral y la baja densidad de cotización continúan siendo los principales obstáculos para que muchos trabajadores puedan alcanzar mejores beneficios al momento de su retiro.

La informalidad limita el ahorro para la jubilación

Torres explicó que uno de los mayores retos del sistema es que muchos trabajadores permanecen largos períodos fuera de la formalidad laboral, una situación que afecta directamente la acumulación de recursos destinados a su pensión.

«Una persona puede trabajar durante 30 años, pero haber cotizado apenas la mitad de ese tiempo debido a períodos de desempleo o informalidad. Eso disminuye el ahorro acumulado y, por consecuencia, el monto de la pensión que recibirá al jubilarse», señaló.

El funcionario indicó que el diseño original del sistema contempla 360 cotizaciones para alcanzar una pensión más sólida; sin embargo, la realidad del mercado laboral dominicano dificulta que una parte importante de los afiliados alcance ese nivel de aportes.

Educación previsional: un desafío pendiente

El superintendente destacó que uno de los objetivos de su gestión ha sido fortalecer la educación previsional para que los afiliados comprendan mejor el funcionamiento del sistema.

Recordó que los recursos acumulados pertenecen a cada trabajador y que las cuentas son individuales, por lo que cada afiliado puede consultar su estado de cuenta, verificar sus cotizaciones y conocer los rendimientos generados por sus ahorros.

«Queremos que las personas conozcan que ese dinero les pertenece y comprendan la importancia de dar seguimiento a sus cotizaciones», afirmó.

Protección más allá de la pensión de vejez

Torres explicó que el Sistema Dominicano de Pensiones no solo protege a los trabajadores durante la etapa de retiro, sino también frente a situaciones inesperadas durante su vida laboral.

A través del Seguro de Discapacidad y Sobrevivencia, los afiliados cuentan con cobertura ante accidentes, enfermedades incapacitantes o fallecimiento mientras se encuentran cotizando.

Según explicó el funcionario durante la entrevista, más de 38,000 familias han recibido beneficios derivados de estas coberturas, incluyendo pensiones para cónyuges sobrevivientes e hijos menores de edad.

Reforma de la Ley 87-01: sostenibilidad y mayor cobertura

Respecto al proceso de modificación de la Ley 87-01, Torres explicó que las propuestas bajo análisis buscan fortalecer la sostenibilidad del sistema sin afectar los derechos adquiridos de los trabajadores actuales.

Entre las medidas evaluadas se encuentran

Incrementar gradualmente las cotizaciones para mejorar el monto de las futuras pensiones.

Fortalecer el Fondo de Solidaridad para ampliar la protección de quienes no logren acumular suficientes recursos.

Facilitar mecanismos de incorporación voluntaria para trabajadores independientes y autónomos.

Impulsar planes de ahorro previsional complementario que permitan mejorar los ingresos durante la jubilación.

El superintendente aclaró que cualquier eventual modificación de la edad de retiro no afectaría a quienes actualmente forman parte del sistema, sino que aplicaría para nuevas generaciones bajo un eventual nuevo marco legal.

El debate central de la reforma gira alrededor de lograr un equilibrio entre mayores niveles de ahorro, sostenibilidad financiera y la capacidad económica tanto de trabajadores como de empleadores.

Mayor eficiencia en los procesos de discapacidad

Otro de los avances destacados por Torres fue la reducción en los tiempos de respuesta de la Comisión Técnica sobre Discapacidad.

Explicó que expedientes que anteriormente podían tardar hasta seis meses en resolverse actualmente son procesados, en promedio, en menos de un mes, permitiendo una respuesta más rápida a los afiliados que requieren este beneficio.

Un sistema que debe acercarse más a los afiliados

El superintendente reconoció que uno de los grandes desafíos continúa siendo el desconocimiento que tienen muchos trabajadores sobre su propia cuenta previsional.

A su juicio, cuando los afiliados entienden cómo funciona el sistema y conocen los beneficios asociados a la formalidad laboral, aumenta la confianza y la disposición a permanecer dentro del esquema contributivo.

Con más de cinco millones de afiliados, el Sistema Dominicano de Pensiones enfrenta una nueva etapa de transformación orientada a ampliar la cobertura, fortalecer su sostenibilidad financiera y responder a los cambios demográficos y laborales del país.

La discusión sobre la reforma previsional dominicana trasciende el debate sobre el monto de las pensiones. El verdadero desafío consiste en adaptar el sistema a una economía donde la informalidad sigue siendo elevada, la expectativa de vida aumenta y cada vez más personas generan ingresos bajo esquemas independientes.

El fortalecimiento del ahorro previsional, la incorporación de nuevos cotizantes, la formalización laboral y una mayor educación financiera serán factores determinantes para construir un sistema capaz de responder a las necesidades de las próximas generaciones.

El reto de la reforma previsional dominicana no será únicamente mejorar las pensiones futuras, sino lograr que más trabajadores permanezcan dentro del sistema formal el tiempo suficiente para construir un retiro digno en un contexto de mayor longevidad y cambios profundos en el mercado laboral.

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