El presidente ejecutivo de Banreservas plantea integrar el cumplimiento, la ética y la transparencia al corazón mismo del negocio financiero, una visión que fortalece la confianza y acompaña los resultados de su gestión.
Debemos destacar algo ocurrido días atrás que, por su importancia, no debería pasar inadvertido.
Durante el 4.º Congreso de Prevención del Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo organizado por Banreservas, el presidente ejecutivo de esa institución, doctor Leonardo Aguilera, dejó sobre la mesa un planteamiento que merece atención: el cumplimiento no puede funcionar como un elemento aislado dentro de las entidades financieras, sino que debe integrarse a las diferentes áreas del negocio y formar parte de una gestión responsable.
Aguilera fue todavía más profundo al colocar la integridad personal como punto de partida de todo el proceso. Su planteamiento parte de una idea sencilla pero poderosa: quien actúa con integridad consigo mismo está en mejores condiciones de hacerlo frente a los demás.
El mensaje es importante porque la banca moderna no puede medirse exclusivamente por cuánto presta, cuánto crece o cuántos clientes incorpora. También debe evaluarse por la confianza que genera, la transparencia de sus operaciones, la protección de los recursos de sus clientes y su capacidad para prevenir que el sistema financiero sea utilizado para actividades ilícitas.
Por eso valoramos positivamente que desde la presidencia ejecutiva de Banreservas se coloque este tema en un nivel estratégico y se señale, además, la tecnología y la ciberseguridad como áreas prioritarias para proteger los datos y ofrecer servicios seguros y eficientes.
Este planteamiento guarda coherencia con una gestión que viene mostrando resultados concretos. Durante el primer año de Leonardo Aguilera, Banreservas informó desembolsos superiores a RD$282,430 millones, de los cuales RD$135,349 millones estuvieron destinados directamente a sectores productivos. Más recientemente, la institución anunció otros RD$7,000 millones disponibles para financiar actividades productivas, mientras que durante 2026 había desembolsado más de RD$44,000 millones al segmento empresarial.
Es precisamente ahí donde adquiere mayor dimensión el planteamiento de Aguilera: crecer, prestar y apoyar la economía, pero hacerlo fortaleciendo simultáneamente los controles, la transparencia y la responsabilidad institucional.
Nuestras Instituciones Públicas, portal privado especializado en informar y reconocer las acciones de las instituciones públicas y de sus funcionarios, respalda este planteamiento. Entendemos que República Dominicana necesita instituciones que produzcan resultados, pero también administraciones capaces de convertir la ética, el cumplimiento y la transparencia en parte cotidiana de su funcionamiento.
Leonardo Aguilera está enviando una señal correcta desde Banreservas: los grandes resultados financieros deben caminar de la mano de la integridad.
Porque un banco puede crecer con cifras, pero es la confianza la que convierte ese crecimiento en verdadera fortaleza institucional.













