El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, planteó la necesidad de fortalecer desde las escuelas la formación agropecuaria, con el propósito de acercar a los estudiantes al conocimiento, las prácticas y las oportunidades vinculadas con el sector productivo nacional.
La propuesta busca promover una educación más conectada con las necesidades del país, incorporando la formación agropecuaria como una herramienta para despertar en las nuevas generaciones el interés por la producción, la innovación y el desarrollo sostenible del campo.
De Camps destacó la importancia de que los centros educativos no solo sean espacios para la formación académica tradicional, sino también escenarios donde los estudiantes puedan adquirir conocimientos prácticos que les permitan comprender el valor de la producción agrícola y pecuaria para la economía y la seguridad alimentaria de la República Dominicana.
El fortalecimiento de esta área formativa también permitiría fomentar competencias relacionadas con las nuevas tecnologías aplicadas al campo, el manejo responsable de los recursos naturales y la incorporación de métodos modernos de producción, contribuyendo a preparar jóvenes con una visión más amplia de las oportunidades profesionales y empresariales que ofrece el sector agropecuario.
La iniciativa planteada por el ministro De Camps se inscribe en una visión educativa orientada a vincular la enseñanza con las necesidades concretas del desarrollo nacional. En ese sentido, la formación agropecuaria puede convertirse en un componente estratégico para incentivar la participación de los jóvenes en actividades productivas y contribuir a la renovación generacional que necesita el campo dominicano.
Asimismo, una mayor presencia de estos contenidos en las escuelas contribuiría a que los estudiantes conozcan desde temprana edad la importancia de la agricultura y la producción de alimentos, al tiempo que desarrollan capacidades para identificar oportunidades de innovación y emprendimiento en las comunidades rurales.
Con este planteamiento, De Camps reafirma la importancia de una educación que prepare a los estudiantes no solo para continuar estudios superiores, sino también para participar activamente en los sectores que sostienen el crecimiento económico y social del país, colocando la formación agropecuaria como una vía para conectar el aprendizaje con la productividad y el futuro de la nación.













