El actual director dinamiza una de las áreas más sensibles del sistema educativo nacional
Durante años, la Dirección de Infraestructura Escolar fue sinónimo de quejas acumuladas, retrasos históricos y planteles en condiciones inadecuadas. Hoy, sin embargo, el panorama comienza a transformarse. Bajo la dirección de Roberto Herrera Polanco, la infraestructura escolar del país muestra señales claras de dinamismo, planificación y ejecución constante.
Desde su designación en la Dirección de Infraestructura Escolar del Ministerio de Educación de la República Dominicana, se percibe un funcionario activo, presente en el terreno y enfocado en resultados. No se trata solo de discursos, sino de acciones concretas. El reciente primer picazo en INAIPI , en Boca Chica, es una muestra de que las obras no solo se anuncian, sino que arrancan. Intervenciones estratégicas, reacondicionamientos y nuevos proyectos están marcando una diferencia visible en comunidades que durante años esperaron respuestas.
Este impulso no ocurre en el vacío. Cuenta con el respaldo firme del ministro de Educación y con la visión de gobierno encabezada por el presidente Luis Abinader, quien ha reiterado que la educación es eje central del desarrollo nacional. La infraestructura escolar es clave para garantizar calidad educativa, dignidad estudiantil y mejores condiciones laborales para los docentes. Sin aulas adecuadas, no hay aprendizaje efectivo.
Lo que se observa en esta gestión es una combinación necesaria: planificación técnica, seguimiento constante y presencia territorial. Se siente un cambio de ritmo. Se percibe compromiso. Se nota gestión.
Desde NuestrasInstitucionesPublicas.com, portal privado oficial dedicado a informar, analizar y reconocer las acciones y logros de las instituciones públicas y sus funcionarios, felicitamos a Roberto Herrera Polanco por asumir con determinación una posición históricamente compleja. La Dirección de Infraestructura Escolar es estratégica para el futuro del país, y hoy cuenta con un funcionario que demuestra energía, capacidad y voluntad de transformar realidades.
Cuando la gestión pública se siente en las comunidades, merece ser reconocida. Y en materia de infraestructura escolar, el movimiento ya comenzó.













