Editorial – Eddy Olivares: el ministro que convirtió la política laboral en reglas claras, inspección real y diálogo con peso internacional

El portal Nuestras Instituciones Públicas, que es el oficial para informar y reconocer las acciones de las  Instituciones y de sus funcionarios, distinguió días áreas  a Eddy Olivares (Ministro de Trabajo) como “Figura Clave del Año 2025 en fortalecimiento de la Política Laboral”. Y este reconocimiento no se sostiene en simpatías: se sostiene en una combinación rara y valiosa en lo público—capacidad de concertación, autoridad para hacer cumplir la ley y visión de modernización.

Primero, el punto de partida institucional importa: Olivares fue designado ministro mediante el Decreto 48-25, formalizando su entrada al cargo en febrero de 2025.  Y al juramentarlo, desde el Gobierno se subrayó un atributo que, en relaciones laborales, vale oro: su capacidad de conciliación.  Es decir: un perfil para negociar sin debilidad, y para ordenar sin arrogancia.

Pero el premio se gana por hechos. En 2025, uno de los pilares del fortalecimiento de la política laboral fue el impulso a la reforma del Código de Trabajo, defendida como una modernización necesaria, basada en el consenso y no en imposiciones. Esa postura fue explícita: la reforma, dijo el ministro, busca reglas justas y aplicables al contexto actual, sin desmontar derechos adquiridos.  Y hacia finales de año volvió a insistir en que la reforma debía aprobarse en la legislatura en curso, colocándola como paso previo para abordar luego la reforma a la seguridad social. 

El segundo pilar fue la fiscalización, porque no hay política laboral fuerte si el cumplimiento es opcional. En julio de 2025, Olivares fue directo: las inspecciones laborales continuarían “sin excepciones”, con énfasis en seguridad social, salarios mínimos y verificación de planillas.  Y ese enfoque se conectó con un tema especialmente sensible para el país: el cumplimiento del marco de contratación laboral, donde el Ministerio informó hallazgos de incumplimientos en inspecciones respecto a la proporción de trabajadores dominicanos exigida por el Código de Trabajo. 

El tercer pilar fue la proyección internacional como extensión natural de una política laboral moderna. Olivares llevó el tema del empleo de calidad, la informalidad y la justicia social a escenarios de la OIT, incluyendo participación en la Conferencia Internacional del Trabajo en Ginebra (junio 2025) y presentaciones en instancias regionales (octubre 2025), defendiendo que el crecimiento económico debe traducirse en empleos de calidad y mejoras reales para la gente. 

Por eso este editorial lo deja claro: el reconocimiento a Eddy Olivares como Figura Clave 2025 se justifica porque fortaleció la política laboral en tres frentes que sí cambian realidades: marco legal actualizado, inspección efectiva y diálogo social con credibilidad dentro y fuera del país. Y cuando eso ocurre, gana el trabajador, gana la empresa seria y gana el Estado, que recupera lo más importante: autoridad y confianza.

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