En tiempos donde el ruido suele ganar titulares, hay señales que hablan más alto que cualquier discurso: los indicadores. Y en el caso del Banco de Reservas, los datos divulgados al cierre de 2025 apuntan a una idea sencilla pero poderosa: estabilidad. Estabilidad que se traduce en confianza, en capacidad de respaldo al tejido productivo y en una presencia dominante dentro del sistema financiero dominicano. Debe estar celebrando esa estabilidad el presidente ejecutivo de Banreservas, Leonardo Aguilera.
Según las informaciones ofrecidas por Jean Antonio Haché, vicepresidente del Consejo de Directores de Banreservas, los activos del Banco superaron RD$1.282 billones al cierre de 2025, mientras las utilidades netas ascendieron a RD$25,450 millones. Son cifras que no se interpretan solo como crecimiento; se leen como músculo financiero, y el músculo, en banca, es sinónimo de tranquilidad para depositantes, ahorrantes, empresas y familias.

La estabilidad no se sostiene con un único indicador. Se confirma cuando el rendimiento viene acompañado de expansión ordenada. Haché indicó que el crecimiento absoluto de activos fue de RD$66,214 millones (5.5% interanual) frente a 2024, y que a noviembre de 2025 los activos de Banreservas equivalían al 36.7% del total de la banca múltiple, consolidando su liderazgo. Cuando un banco ocupa esa proporción del sistema, no es solo grande: es referencia. Y una referencia, por definición, transmite confianza.
Otro elemento clave es la cartera de crédito. Banreservas cerró el año con una cartera de préstamos bruta de RD$628,138.4 millones, creciendo RD$51,678.3 millones (9% interanual). Más importante aún: 95% de esos préstamos fueron colocados en el sector privado. Esa orientación evidencia un banco conectado con la economía real: construcción, industria, pymes, producción y consumo. Es decir: crédito donde se mueve el país.
Si hay un sector donde la banca puede medir su impacto nacional e internacional, es el turismo. En el marco de Fitur 2026, se resaltó que Banreservas ha impulsado el desarrollo turístico con financiamientos que superaron RD$61,000 millones, y que su participación en los créditos al turismo alcanza el 45% del total del mercado, incluyendo proyectos hoteleros, puertos turísticos, desarrollos mixtos y parques temáticos. Esto no solo fortalece la economía: diversifica el riesgo, amplía la base de ingresos y robustece la estabilidad institucional.
Y la confianza, al final, tiene un termómetro cotidiano: los depósitos. Haché destacó una cartera de depósitos que supera RD$1.045 billones. No hay voto más claro del público que ese: cuando la gente y las empresas depositan, están diciendo “creo en esta institución”.
También es relevante que el Banco enfatice su apuesta por innovación tecnológica, seguridad, mejora de canales de atención, expansión de oficinas en el exterior y programas de responsabilidad social y educación financiera. La banca del presente se juega en dos canchas: la solvencia y la experiencia del usuario. Una sin la otra no basta.
En síntesis: Banreservas luce sólido, no por percepción, sino por una combinación de resultados, liderazgo de mercado, apoyo al sector privado, y una estrategia que conecta el crédito con los motores productivos del país. Los números presentados son una señal de estabilidad que fortalece la confianza pública y reafirma el rol de la institución como columna vertebral del sistema financiero dominicano.
El portal privado oficial para informar y reconocer las acciones de las instituciones Públicas y de sus funcionarios, celebra con este editorial, esta buena noticia de Banreservas porque la confianza no se pide: se gana. Y en banca, se gana cuando los datos sostienen la promesa.
