En un esfuerzo conjunto entre la Fundación Rompiendo Paradigmas, la Alcaldía, la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y el Ministerio de Educación (Minerd), fue presentado este viernes el plan piloto “Paradigmas del Tránsito”, durante un acto en el teatro de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucmm).
La iniciativa, impulsada por el diputado Robinson Díaz y su esposa Aracelis Tavárez, principales ejecutivos de la Fundación Rompiendo Paradigmas, busca fomentar una nueva cultura vial y frenar la alta incidencia de muertes por accidentes de tránsito que impactan de manera alarmante a la juventud.
El acto contó con la participación del alcalde de Santiago, Ulises Rodríguez, el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, el senador provincial Daniel Rivera, junto a legisladores, regidores, autoridades de tránsito, educación, estudiantes, líderes del sector empresarial, asegurador y transportista
La propuesta se articula con dos pilares, uno es la Educación Vial en Centros Educativos, que consiste en la implementación de un plan piloto en 26 liceos públicos de Santiago para impartir formación vial obligatoria y continua, dando cumplimiento al mandato de la Ley 63-17, el programa preparará a los estudiantes antes de que sean conductores.
Además, con un acuerdo con el Intrant, los bachilleres capacitados podrán optar por su carnet oficial de aprendizaje, mientras que sus horas de participación serán validadas dentro de las 60 horas de servicio social obligatorio para su graduación.
El otro eje del plan es la Educación Activa en las Calles, el cual contempla un contingente de 150 jóvenes agentes de educación vial, becarios de la fundación capacitados por la Escuela de Formación de la Digesett, quienes intervendrán intersecciones y puntos críticos de la ciudad.
Equipados con pancartas y material educativo, los estudiantes orientarán a conductores, motociclistas y peatones sobre el uso del casco, el cinturón de seguridad y el respeto a los semáforos, sin asumir funciones de fiscalización reservadas a las autoridades.
El diputado Robinson Díaz manifestó que el problema del tránsito es un tema prioritario de salud pública, economía y responsabilidad social. Llamó la atención sobre la falta de personal operativo en las calles, señalando que la ciudad de Santiago, con un parque vehicular superior a los 545,000 automóviles, cuenta con solo 96 agentes de la Digesett distribuidos en tres turnos.
«No importa cuántos agentes ni cuántos semáforos inteligentes coloquemos; si no transformamos la mentalidad del conductor, la gente seguirá violando la luz roja y bloqueando las intersecciones», explicó.
Erick Páez, coautor y talento ejecutor del programa de educación vial, junto a otros jóvenes becados por la fundación Rompiendo Paradigmas, afirmó que si una conducta se aprende, también puede olvidarse.
Por su lado, el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, tras valorar la iniciativa organizada por el diputado Robinson Díaz, sostuvo que el principal reto actual radica en crear conciencia ciudadana y aplicar programas educativos sostenibles en los centros de enseñanza.













