La directora general de Desarrollo Social Supérate, Mayra Jiménez, afirmó que la República Dominicana ha alcanzado uno de los logros más significativos en materia de desarrollo humano y protección social de las últimas décadas, al salir oficialmente del mapa del hambre de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), un reconocimiento que evidencia la reducción sostenida de la subalimentación y el fortalecimiento de las políticas públicas dirigidas a la población más vulnerable.
Durante una entrevista Jiménez explicó que este importante avance significa que el porcentaje de personas en condición de subalimentación se encuentra por debajo del 2.5 % de la población, indicador utilizado por los organismos especializados de las Naciones Unidas para determinar cuándo un país supera los niveles considerados críticos de hambre.
La funcionaria señaló que este resultado no responde a una acción aislada, sino al trabajo continuo desarrollado durante aproximadamente dos décadas y fortalecido mediante una mayor inversión social durante la actual administración gubernamental. En ese sentido, destacó que la consolidación de programas de asistencia social, la expansión de la alimentación escolar y el respaldo permanente a la producción agropecuaria han sido factores determinantes para mejorar las condiciones alimentarias de miles de familias dominicanas.
Mayra Jiménez resaltó que los programas ejecutados por Supérate han contribuido a fortalecer la seguridad alimentaria de los hogares de menores ingresos, al tiempo que permiten ampliar las oportunidades de inclusión social y económica de la población en situación de vulnerabilidad. Explicó que estas iniciativas forman parte de una estrategia integral que busca reducir la pobreza multidimensional y garantizar mejores condiciones de vida para las familias.
No obstante, reconoció que el país aún enfrenta importantes desafíos relacionados con la calidad de la alimentación, especialmente en lo referente al acceso a dietas más nutritivas y balanceadas. Indicó que, además de combatir la subalimentación, las políticas públicas deben enfocarse en enfrentar problemas asociados a la malnutrición, como el sobrepeso y la obesidad, promoviendo hábitos alimenticios saludables desde la infancia.
La directora de Supérate también defendió el papel de los programas sociales, al afirmar que estos no deben interpretarse como una simple asistencia económica, sino como mecanismos mediante los cuales el Estado garantiza derechos fundamentales a las personas en condiciones de vulnerabilidad. A su juicio, la protección social constituye un instrumento esencial para construir una sociedad más equitativa, reducir las brechas sociales y generar mayores oportunidades de desarrollo.
Finalmente, Jiménez sostuvo que la salida de la República Dominicana del mapa del hambre representa un reconocimiento internacional al esfuerzo conjunto del Estado, los sectores productivos y las políticas sociales implementadas durante los últimos años, al tiempo que reafirma el compromiso del Gobierno de continuar fortaleciendo las estrategias orientadas a garantizar la seguridad alimentaria, combatir la pobreza y promover una inclusión social cada vez más amplia y sostenible.













