Santo Domingo. – El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), doctor Franklin García Fermín, continúa fortaleciendo el programa Inglés por Inmersión para la Competitividad, una iniciativa que beneficiará a más de 900 jóvenes del municipio Santo Domingo Este, apostando al dominio del idioma como una herramienta clave para la transformación educativa y el desarrollo económico del país.
En un contexto donde la brecha entre la formación académica y las exigencias del mercado laboral sigue siendo uno de los principales desafíos para la juventud, el Gobierno dominicano, a través del MESCyT, se ha propuesto que para el año 2026 unos 27,000 jóvenes a nivel nacional no solo dominen el idioma inglés, sino que también puedan acceder a mejores oportunidades laborales y profesionales, acordes con las demandas del sector productivo.
Durante el acto, celebrado este miércoles en el Centro NL, ubicado en la carretera Mella, el funcionario dejó formalmente iniciada la docencia del programa, destacando que esta iniciativa trasciende el aprendizaje lingüístico y responde a la necesidad de formar competencias reales y pertinentes, alineadas con un mercado laboral cada vez más globalizado y competitivo.

La palabra de bienvenida estuvo a cargo de la directora de Lenguas Extranjeras del MESCyT, Giseh Cuesta. Asimismo, participaron representantes de la Alcaldía de Santo Domingo Este, docentes y otras personalidades vinculadas al sector educativo.
Los participantes recibirán formación intensiva durante once meses, con una carga de cuatro horas diarias, cinco días a la semana, distribuidas en tandas de mañana, tarde y noche, lo que reafirma el compromiso institucional con la construcción de un capital humano más preparado, con mayores posibilidades de inserción y movilidad social.
El ministro García Fermín subrayó que el dominio del idioma inglés incide directamente en la empleabilidad, el bienestar social y el desarrollo profesional de los jóvenes, especialmente en sectores estratégicos como el turismo, los servicios y la tecnología, donde el idioma ha dejado de ser una ventaja competitiva para convertirse en un requisito indispensable.
Con esta política pública, el MESCyT apuesta a que la educación superior y técnica deje de ser solo un proceso formativo y se consolide como un motor efectivo de desarrollo sostenible y competitividad nacional, colocando a la juventud en el centro de la agenda de transformación educativa.
