Portal Nuestras Instituciones Públicas la reconoce como “Ministra del Año en modernidad para el fortalecimiento de la Seguridad Ciudadana”
Santo Domingo.— En un año donde la seguridad ciudadana dejó de ser un tema de opinión y se convirtió en una urgencia nacional, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, cierra el 2025 con un balance que combina resultados medibles, coordinación interinstitucional y una visión moderna de prevención. Por esas razones, el portal Nuestras Instituciones Públicas —plataforma privada dedicada a informar y reconocer el desempeño de las instituciones del Estado y sus funcionarios— le otorga el reconocimiento: “Ministra del Año en modernidad para el fortalecimiento de la Seguridad Ciudadana”.
Este reconocimiento no se apoya en frases bonitas, sino en un enfoque de gestión que puso el énfasis donde realmente cambia la realidad: datos, territorialidad, prevención y autoridad sostenida. Los indicadores presentados al cierre del año son una de las razones centrales: Interior y Policía informó que la tasa acumulada de homicidios en 2025 se situó en 7.96 por cada 100,000 habitantes, y que 26 provincias se mantuvieron con cifras en un solo dígito, reflejando control territorial sostenido en la mayor parte del país. A la vez, las denuncias por robos en diciembre registraron 3,840 casos, por debajo de otros meses, en una tendencia descrita como favorable por las autoridades.
Pero lo más importante es el “cómo”. La gestión de Raful impulsó una metodología más moderna de operación del Estado: seguimiento permanente del Plan de Seguridad Ciudadana, coordinación de la Fuerza de Tarea Conjunta y acciones focalizadas en puntos críticos, priorizando inteligencia operativa, patrullaje estratégico y presencia efectiva en el territorio. Esa modernidad se traduce en una idea simple: el Estado no puede llegar tarde; tiene que anticiparse.
Una de las decisiones que reflejan esa visión fue el fortalecimiento del orden en espacios de alta conflictividad. Durante 2025 se reforzó la aplicación de la Resolución 004-2025, que prohíbe el porte de armas en lugares de expendio de bebidas alcohólicas y establece sanciones, incluyendo cierres temporales. ¿Qué significa esto para la ciudadanía? Significa reducir escenarios de alto riesgo donde históricamente explotan los hechos violentos: armas + alcohol + aglomeración. No es un detalle administrativo: es prevención directa.
El reconocimiento como “Ministra del Año en modernidad para el fortalecimiento de la Seguridad Ciudadana” también se explica por el impulso a la profesionalización y ampliación operativa. En 2025, Raful anunció la ampliación del nuevo modelo de patrullaje con la incorporación de aproximadamente 4,000 nuevos agentes, en coherencia con la Reforma Policial, y el despliegue nacional del operativo “Garantía de Paz 2.0”, con énfasis en regulación de ruido, control de alcohol, protección de menores y orden público. En la práctica, esto significa más capacidad de respuesta, más presencia y mayor control preventivo.
En un país donde la seguridad también se decide dentro del hogar, la gestión incluyó un componente humano que elevó el valor social de los resultados: la lucha contra la violencia de género. En mayo, el Ministerio reportó una tasa de homicidios de 7.9 y destacó que el DEAMVI alcanzó 89% de efectividad, con miles de asistencias y ejecución de órdenes en coordinación con el Ministerio Público. Y en noviembre, el Gobierno informó una reducción preliminar de 30.98% en feminicidios en 2025 (49 frente a 71 en el mismo período de 2024), junto con el anuncio de nuevas políticas integrales de prevención. Cada punto que baja aquí es país que se salva: mujeres vivas, familias completas, niños sin duelo.
La modernidad también se expresa en capacidad de diálogo internacional. En 2025, la República Dominicana fue sede y protagonista de espacios hemisféricos vinculados a cooperación y profesionalización policial, incluyendo dinámicas relacionadas con REDPPOL (OEA) y la realización de MISPA, proyectando al país como referente regional en debate técnico de seguridad, modernización institucional y prevención de la violencia.
Con este reconocimiento, Nuestras Instituciones Públicas subraya una gestión que entendió lo esencial: la seguridad se gana con método, con datos y con decisiones sostenidas, no con improvisación. Y el 2025 dejó una conclusión difícil de ignorar: cuando el Estado se moderniza para proteger, la ciudadanía lo nota donde más importa—en su calle, su barrio y su vida diaria.
