Editorial – Febrero, Patria y Aula: cuando el homenaje en el Altar se convierte en un llamado urgente por la salud mental docente

Febrero no es un mes cualquiera en la República Dominicana. Es el Mes de la Patria, un tiempo simbólico que nos recuerda que la nación no se sostiene solo con banderas, sino con valores: honestidad, transparencia, compromiso ético y sentido de servicio. Por eso, cuando una institución pública decide iniciar sus conmemoraciones con una ofrenda floral en el Altar de la Patria, el gesto trasciende lo ceremonial: se vuelve mensaje, postura y responsabilidad frente al país.

En ese marco, cobra especial relevancia la actividad encabezada por Jesús Andújar Avilés, director ejecutivo del Instituto Dominicano de Evaluación e Investigación de la Calidad Educativa (IDEICE), quien junto a colaboradores de la institución depositó una ofrenda floral en honor a Duarte, Sánchez y Mella, resaltando su legado y reafirmando la necesidad de actuar con ética desde el servicio público.

Pero lo verdaderamente potente lo que “sella” el simbolismo patriótico con un sentido moderno y humano es que, en medio del homenaje, Andújar colocó sobre la mesa un tema que el país ya no puede seguir empujando hacia los márgenes: la salud mental del docente. Su declaración no fue un adorno del discurso; fue una línea de gestión: el IDEICE, en coordinación con el Ministerio de Educación y el Ministerio de Salud Pública, desarrolla investigaciones nacionales sobre la salud física y mental del magisterio, incluyendo áreas como salud mental y enfermedades cardiovasculares, con el propósito de producir evidencia real que permita tomar decisiones y diseñar políticas públicas efectivas.

En otras palabras: honrar a los Padres de la Patria no es repetir consignas, sino proteger a quienes sostienen el futuro del país, y ese futuro se enseña todos los días en las aulas. Un docente emocionalmente agotado, ansioso o deprimido no solo sufre en silencio: también impacta sin querer el clima escolar, el aprendizaje y la convivencia. Por eso, llevar la conversación de la salud mental docente al Altar de la Patria tiene un valor especial: es decirle a la sociedad que la educación no se mejora solo con infraestructura y currículo, sino con bienestar humano medible, atendible y priorizado.

A esta visión se suman otros pasos que apuntan a una gestión basada en evidencia: en 2025 el IDEICE recibió 100 investigaciones financiadas con participación de 362 docentes, y ahora se propone socializarlas en los contextos regionales para provocar diálogo, reflexión pedagógica y decisiones informadas. También resaltan iniciativas como Semilleros de Investigación Escolar para estudiantes de secundaria, y trabajos con INABIE para evaluar la alimentación escolar, además de esfuerzos con el MINERD para evaluar y actualizar el currículo hacia demandas actuales y enfoque por competencias.

Desde Nuestras Instituciones Públicasportal privado oficial para informar y destacar las acciones de las instituciones públicas y de sus funcionarios, reconocemos que hay actos que valen doble: por lo que representan y por lo que provocan. En febrero, el país celebra su identidad. Y en ese mismo febrero, un mensaje queda claro: la Patria también se defiende cuidando la mente y la vida de quienes la educan

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